Si tus padres están divorciados, el seating plan añade una capa extra de complejidad. Pero con el enfoque adecuado, puedes mantener a todos cómodos sin tomar partido ni crear momentos incómodos.

## La regla de oro: trato igualitario

Ambos padres deben sentirse igualmente valorados. Esto significa proximidad similar a ti, calidad de mesa similar y la misma consideración por su comodidad. Mostrar favoritismo — aunque sea sin querer — creará resentimiento que ensombrecerá tu día.

## Mesas separadas, siempre

A menos que tus padres tengan una relación genuinamente amistosa y hayan pedido específicamente sentarse juntos, dales mesas separadas. Incluso los exs amigables pueden sentirse incómodos pasando horas en la misma mesa durante un evento emocional.

## Posicionamiento estratégico

- Coloca las mesas de ambos padres a la misma distancia de ti, en lados opuestos si es posible
- Asegúrate de que ninguna mesa tenga línea de visión directa con la otra
- Rodea a cada padre con su propio sistema de apoyo — su pareja, amigos cercanos o familiares afines

## Cuando hay nuevas parejas

Si alguno de tus padres tiene nueva pareja, siéntalos juntos. No separes a una pareja por tradición. Si la nueva pareja genera tensión con el otro progenitor, aumenta la distancia física entre sus mesas.

## La comunicación es clave

Habla con ambos padres antes de la boda. Hazles saber que has pensado en su comodidad y que esperas que sean cordiales. La mayoría de los padres estarán a la altura cuando saben que te importa.
